Lerma se ha convertido en epicentro de inseguridad en los últimos años. Cifras oficiales.

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Mauricio Islas/Apocaliptic.com

10 de mayo 2021.- A diferencia del promedio de municipios del Valle de Toluca, la incidencia delictiva en Lerma, se ha venido deteriorando de forma preocupante, convirtiéndose ya en una de las alcaldías con mayores problemas de seguridad en la actualidad.

El problema no es nuevo, al menos desde 2018, se han incrementado notoriamente los índices delictivos, sin que se vislumbre un cambio en las tendencias, convirtiendo a la inseguridad en una de las principales preocupaciones de los habitantes de este municipio.

De acuerdo a datos del Secretariado ejecutivo del sistema nacional de seguridad pública, así como también del Observatorio Nacional Ciudadano, en 2018, el primer año del segundo periodo de gestión del presidente municipal, Jaime Cervantes, en 12 de los 16 tipos de delito del fuero común, se presentaron número rojos, es decir, las cifras fueron peores que el año anterior.

Fueron particular preocupación delitos como la extorsión que crecieron un 66%; el secuestro aumentó un 100%; el robo a negocio que subió un 77.27%, superando el centenar de casos totales; el robo a transeúnte que subió 20.3%, llegando a 447 casos, casi uno y medio a día; el robo a transporte público que subió 42.65%, o la violación que se disparó 1100%.

Entre poco y nada, pudo hacer el alcalde Jaime Cervantes para frenar esta ola de inseguridad, pues el promedio de delitos para 2019, no sería más alentador, pues nuevamente volvería a agravarse la situación, al menos en 11 de los 16 rubros que analiza de forma puntual el sistema nacional.

En 2019, el homicidio doloso creció 72%; el robo a casa habitación se disparó 89%, llegando así a su peor nivel en la última década; la extorsión volvió a subir 23.3%; la violación creció 33.3%; el robo a vehículo se incrementó 5%, alcanzando un promedio de casi un robo al día; el narcomenudeo aumentó 50%; las lesiones dolosas crecieron 21.2%; y incluso la violencia familiar se elevó 32.47%.

Esta tendencia de deterioro de la seguridad pública, llegó a un nivel todavía peor en 2020; siendo el primer año, desde que comenzó a entrar en operación el Secretariado Ejecutivo, que el municipio de Lerma, terminaba en número rojos, en 13 de los 16 indicadores de seguridad más importantes; alguno de ellos agravándose incluso por tercer año consecutivo.

En 2020; la extorsión aumentó 24.3%; el robo a negocio,se disparó 71.42%; la cifra de homicidios dolosos aumentó 10.5%; el robo a casa habitación volvió a crecer a razón del 6.5%; mismo aumento que la violación, que se agravó por tercer año seguido; el narcomenudeo detonó, aumentando en más de 266% el número de casos; los secuestros se quintuplicaron, llegando a un nuevo récord en el municipio; mientras que la cifra de robo con violencia, subió a 426 casos, asentando de igual forma un nuevo precedente.

En 2021 la situación no ha mejorado tampoco, de acuerdo a datos de marzo, que es el último mes del que se tiene registro oficial en el reporte nacional, de igual forma solo 3 de los 16 rubros de seguridad, presentaron una mejoría en comparación con el mes anterior, y solo en 4 hubo avance, en comparación con el mismo mes del año anterior.

El homicidio doloso, los robos, a vehículo, transeúnte, transporte público y negocio, siguen siendo algunos de los delitos que más frecuentemente se reportan.

Esta situación de descontento con la seguridad, no solo se percibe de forma cuantitativa; también la ciudadanía, ha hecho patente su desconcierto con la situación.

Hace unos días, nos llegó a la redacción de Apocaliptic, una denuncia que verificamos, acerca de los procedimientos de justicia en dicho municipio.

Una familia, que sufrió un asalto con violencia al interior de su domicilio, narra la forma en la cual, se sintieron doblemente asaltados, después de intentar hacer los trámites para levantar la denuncia correspondiente. Los $500 pesos que les solicitaron para realizar el peritaje, además de los $200 pesos para recibir el acta, terminaron siendo percibidos como un nuevo robo, esta vez de parte de la autoridad, ya que no tuvo mayor utilidad, y tras varios días de cometido el atraco, no tienen avance en las presuntas investigaciones, ni esperanza de dar con los responsables.

Por tal motivo, muchas víctimas prefieren no denunciar, ante la complicación y escasa efectividad de los trámites burocráticos, haciendo así más grande el problema de la inseguridad y el descontento de los habitantes del municipio.

Actualmente, el principal responsable de la situación, el alcalde Jaime Cervantes, se ha desentendido ya del problema, pues tras haber pedido licencia al cargo, se encuentra en campaña política para escalar esta vez a una diputación.


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