Johnny Marr, el genio del sonido Manchester, demostró en El Plaza Condesa ser mucho más que un The Smiths

SILENCIOS ESTEREOFÓNICOS

 

Por: Félix Morriña/ Fotos: Daniel Cardeña Galván

 

–¿Maestro, cómo resolvió el dilema de la noche del 2 de octubre, en la que tenía que decidirse por ver en vivo y en directo al inglés otrora guitarrista de The Smiths, Johnny Marr, o al genio australiano Nick Cave and The Bad Seeds?

¡Bueno!, no hubo volado, ni mucho menos drama, la decisión de haber ido a ver al ex guitarrista de la respetable (memorable, al menos para este #ServibaryAmigo) banda inglesa The Smiths, Johnny Marr, fue porque ya había visto en vivo y en directo al maestro Nick Cave And The Bad Seeds la primera vez que vinieron a México, el 18 de febrero del 2013 (lo recuerdo bien, porque estoy viendo mi acreditación de El Plaza Condesa en este momento).

Además quería oír, escuchar, apreciar y sentir, con todo lo que implica (café cargado en mano, un porro en la otra y vaso de ginebra), al creador del sonido Manchester, ese sonido que años después retomarían y adaptarían, a su manera, los grupos de lo que se nombró como Brit Pop, desde Oasis hasta Blur, todos ellos rinden pleitesía al sonido de The Smiths.

–Usted tiene tres décadas viendo grupos de talla internacional, no sólo en México, sino allende las fronteras, por lo que nos gustaría saber sus impresiones de tener la oportunidad de estar frente a uno de los mejores 100 guitarristas del mundo.

¡Wow! Lo dices tal cual, la brillante y única oportunidad para un melómano empedernido de ver a uno de tus ídolos. Valió la pena la espera de tres décadas, mira que es toda una vida, para ver y escuchar, en completa atención, a uno de los músicos que acompañaron tus días más difíciles, como brillantes, de tu primera juventud.

Si bien nunca nada será igual tras la separación de The Smiths, donde cada quien agarró su camino con resultados diversos: tanto Morrissey, como Johnny Marr, han hecho muy bien sus producciones, ambas son bonísimas, sólo que el careta de la banda, entiéndase el exquisito “Mozzer”, se lleva de gane al otro, su ex compañero de vida, pero así es esto del talento, el éxito y la fama.

Además que te digo, para mí fue exquisito presenciar al cocinero seis cuerdas de las letras de Morrissey cuando pertenecían a la memorable agrupación inglesa The Smiths (padres del Brit Pop). Es más, ese dúo creativo como emocional, es semejante a las mancuernas McCartney-Lennon y Jagger-Richards, por lo que esa agrupación originaria de Manchester, pertenece a la sección de bandas de culto de la historia del rock.

–¡Cuéntenos, nárrenos lo que vio esa noche en El Plaza Condesa de la CDMX en este memorable concierto!

Primero debo decir que el martes 2 de octubre fue un día muy difícil para todo habitante y visitante de la CDMX, porque hubo cierres viales por la Marcha conmemorativa del 50 aniversario de la Matanza Estudiantil de Tlatelolco. Imagínate estimado entrevistador (Alter Ego), lo que debía hacerse para estar en esa cita planeada, tan sólo un día antes, por el mencionado dilema de ver a Marr o Cave. Más allá de eso, era volver a El Plaza Condesa, el lugar donde ya vi a los dos artistas músicos mencionados.

Para mí, El Plaza Condesa tiene mucho significado, porque no sólo he vivido momentos muy gratos ahí, en términos musicales, sino desde la época cuando era cine, porque antes de ser foro de conciertos, fue un cine mis estimados. Los nativos de la hoy CDMX lo sabemos con mayor claridad. Llegué al Plaza Condesa con mi camarada promotor cultural y otrora periodista radiofónico, el catalán David Calvano, minutos antes de que subiera al escenario, cual puntual inglés Johnny Marr. Se nos hizo tarde por razones varias, pero tras la molestia del tardío arribo, digo tardío, porque nos perdimos a la banda telonera The Belle Game, aparte de las dos primeras rolas de Johnny Marr.

Una vez superado el mal momento y con los brazaletes de prensa, la música retumbó en mis oídos con tan poderoso sonido Manchester que se me olvidó de que debo hasta la renta, de que tengo tres entrevistas pendientes por publicar, de que no hay comida en el frigorífico y de que ya debo empacar para irme al Cervantino, luego volver y Quimera, para terminar en Valle de Bravo con el Festival de las Almas. Olvide todo, menos la bien ganada oportunidad de estar ahí, de volver al riel, de estar entre lo mejor de lo mejor.

Parafraseando a The Rolling Stones: “fue y es sólo y puritito rocanrol, pero me gusta”. No hubo necesidad de parafernalia alguna, sólo elegancia inglesa sobre el escenario, músicos del nivel de la época The Smiths y música, música pura, puro rock, verdadero rock para los que crecimos veinteañeros en los años 80 y gran parte de la década de los años 90 del siglo XX.

–Ya en confianza maestro Morriña, ¿fue un concierto nostálgico o hay aportaciones de parte de Johnny Marr a la música vanguardista?

¡Jajajajajajajajajaja! Que no te oiga Johnny Marr, ni algún fan extremista. De hecho, me gustó demasiado que Marr le echara en cara, con la flemática actitud de todo rocker inglés, a un pequeño grupo de yuppies que le gritaban que cantara tal o cual canción de The Smiths, mientras que él les recriminaba que no sabían nada de su música en plan solista. Los niños bien terminaron por callarse y disfrutar la esencia de Marr. Johnny Marr tiene esencia propia, más allá de que siempre lo recordemos como el creador del sonido Manchester y el sonido The Smiths.

–¿Qué hay de las canciones? ¿Cómo estuvo el repertorio?

Sólo contestaré diciendo que las casi dos horas de concierto (tenía programado tocar sólo 90 minutos y nos regaló rolas) estuvieron a la altura de toda expectativa. De hecho, va de regalo, a mis lectores, la foto del “set list” que conseguí para que todos tuvieran acceso él y pusieran en sus casas las rolas en ese orden, y se den un rol mental, un viaje con lo que gusten y manden, con esas rolas. ¡Salud!

–Para finalizar maestro Félix Morriña, ¿qué rola fue la que más le gustó del concierto?

¡Yeaaaaaahhhh! Por supuesto todas las The Smiths y “Getting Away With It”, la rola que Johnny Marr escribió, con nada más y nada menos que Bernard Sumner (ex Joy Division y ex New Order) durante su estancia en la banda Electronic. Va la letra y el video para que todos la cantemos:

(Morriña, nuestro entrevistado, se levanta con suaves pero enérgicos movimientos para posar a la Johnny Marr y empezar a cantar, pero antes, le da un prolongado sorbo a su taza de café cargado; da una concentrada calada, contiene el humo, lo disfruta, lo saca con delicadeza, y bebe un poco de la ginebra que sobró la noche del concierto. Recuerda cómo gritaba de gusto “El catalanufo” David Calvano cuando la música de Marr y compañía le provocaban. Luego…)

“I’ve been walking in the rain/ Just to get wet on purpose/ I’ve been forcing myself not to forget/ Just to feel worse/ I’ve been getting away with it all my lie (getting away)/ However I look it’s clear to see/ That I love you more than you love me/ However I look it’s clear to see/ I love you more than you love me…”

“Estuve caminando en la lluvia/ Sólo para mojarme a propósito/ Me estuve forzando a no olvidar/ Sólo para sentirme peor/ Me he salido con la mía toda la vida/ Por más que busqué, está claro ver/ Que te amo más de lo que tú me amas a mí/ Por más que busqué, está claro ver/ Te amo más de lo que tú me amas a mí…”

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